Teorías e hipótesis

leila/ mayo 18, 2020/ Horticultura Social y Terapéutica/ 1 comentarios

El ser humano puede beneficiarse de la naturaleza de diferentes maneras. Nos proporciona aire, agua, alimentos, materias primas o protección, pero también beneficios para nuestra salud y bienestar. Existen numerosos estudios que demuestran que es vital para la salud del ser humano estar en contacto con la naturaleza, porque nos produce un efecto calmante reduciendo los niveles de estrés y ansiedad. Mejora nuestro estado de ánimo y nuestro sistema inmune al exponernos a diferentes bacterias que resultan beneficiosas para nuestra salud. A nivel físico, mejorando el tono muscular y la flexibilidad a la vez que ejercitamos las articulaciones. También aumentamos la ingesta de productos frescos mejorando nuestra dieta e incluso puede ayudar a prevenir enfermedades relacionadas con la edad o ralentizar el deterioro cognitivo en personas con demencia.

La palabra Green Care, sobre el que he hablado anteriormente, es un término anglosajón que se utiliza para referirse a los diferentes tipos de intervenciones que tienen como nexo común la naturaleza y el medio ambiente. Por ejemplo: la terapia hortícola, la terapia a través de la aventura, la terapia asistida con animales, etc. Este tipo de intervenciones son procesos cuyo objetivo es mejorar o promover la salud (física y mental) y el bienestar de las personas. Pero, ¿cuáles son las bases fundamentales de este tipo de intervenciones? En la publicación de hoy revisaremos algunas de las teorías e hipótesis en las que se han basado y que son de gran relevancia en nuestra relación con la naturaleza.

– La hipótesis de la biofilia

La palabra biofilia significa amor a la vida y fue acuñada por el biólogo especializado en evolución Edward O. Wilson, de la Universidad de Harvard, en su libro Biofilia (1984), el cual ha sido muy influyente. La hipótesis indica que el contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo psicológico humano. La teoría sostiene que el Homo Sapiens, durante los millones de años en los cuales se relacionó con su entorno de manera estrecha, desarrolló una necesidad emocional profunda y congénita de estar en contacto cercano con el resto de los seres vivos, ya sean plantas o animales. La satisfacción de ese deseo vital, dice Wilson, tiene la misma importancia que el hecho de entablar relaciones con otras personas. Así como nos sentimos bien al socializar, encontramos paz y refugio cuando vamos a un bosque, al mar o estamos con nuestras mascotas.

 

– Teoría de la Restauración/Recuperación de la Atención (ART en inglés)

Una de las teorías más influyentes es la de Restauración/recuperación de la Atención de Kaplan y Kaplan (1989), donde se considera que la naturaleza juega un papel importante en la recuperación de la fatiga mental. La naturaleza nos permite descansar, pensar con calma y recuperar nuestra mente saturada y sobre estimulada del día a día, lo cual es vital para una buena salud, además de mejorar nuestra habilidad para volver a concentrarnos y ser más efectivos cuando volvemos a conectar con nuestra rutina diaria.

De acuerdo con esta teoría, un ambiente o naturaleza restauradora es aquella que está formada por estos cuatro elementos:

  • Fascinación, por el mundo natural que está lleno de interesantes objetos. Pensemos en hojas, flores, insectos, etc., que captan nuestra atención sin ningún tipo de esfuerzo, como si meditásemos.
  • Estar lejos, es la sensación de escapar de nuestra rutina a un espacio que, por pequeño que sea, nos induce a un cambio.
  • Extensión, el entorno nos proporciona la sensación de estar en un mundo completamente diferente por lo que nos “perdemos” en él, ya sea en jardines pequeños o en vastos paisajes abiertos.
  • Compatibilidad, es la afinidad del ser humano con la naturaleza, el medio ambiente, lo que significa que de inmediato nos sentimos más tranquilos y más a gusto en un entorno natural que en uno artificial creado por el hombre.

Selva Negra, Alemania

 

– Teoría de la Reducción del estrés (SRT en inglés)

Un modelo alternativo al de Kaplan y Kaplan que se ha utilizado para explicar los beneficios de estar en contacto con la naturaleza es el de Recuperación del Estrés, de Roger Ulrich. En él se afirma que la naturaleza no solo tiene un efecto sobre la mente, sino que también puede ayudar al cuerpo a sanar.

En su estudio más conocido, View Through a Window May Influence Recovery from Surgery (1984), Ulrich investigó el efecto que tenían las vistas desde la ventana en pacientes que se recuperaban de una cirugía abdominal. Descubrió que los pacientes desde cuyas habitaciones de hospital se podían ver árboles, tenían más facilidad para recuperarse que aquellos cuyas habitaciones daban a paredes de ladrillo. Los pacientes capaces de ver la naturaleza salieron del hospital más rápido, tuvieron menos complicaciones y requirieron menos analgésicos que aquellos obligados a “mirar a la pared”. Al igual que otros investigadores, Ulrich ha descubierto que simplemente ver representaciones de la naturaleza puede ayudar. En un estudio en un hospital sueco, por ejemplo, se descubrió que los pacientes de cirugía cardíaca en unidades de cuidados intensivos podían reducir su ansiedad y necesidad de medicamentos para el dolor al mirar imágenes que representaban árboles y agua.

Los pacientes capaces de ver la naturaleza salieron del hospital más rápido, tuvieron menos complicaciones y requirieron menos analgésicos que aquellos obligados a “mirar a la pared”

 

Estos y otros hallazgos forman la base de la teoría Supportive design for Healthcare de Ulrich (1991), una serie de pautas para arquitectos y diseñadores de Centros de Salud. Esta teoría dice que para calmar a los pacientes, las familias y los empleados, las instalaciones deben tener ciertas características tales como vistas a la naturaleza, acuarios en las salas de espera, atrios con vegetación o elementos en las habitaciones de los pacientes como obras de arte relacionadas con la propia naturaleza. Además de fuentes y jardines donde los pacientes, la familia y el personal puedan encontrar alivio, paz y tranquilidad.

Estas son las teorías e hipótesis más citadas cuando hablamos de intervenciones o terapias en la naturaleza, aunque existen, por supuesto, más estudios e investigaciones sobre el tema. Leerlas puede resultar un poco tedioso, pero aportan una gran base a nuestro trabajo como Terapeutas Hortícolas. Personalmente no dejan de sorprenderme todos estos hallazgos y cómo, a pesar de sus resultados, seguimos siendo una sociedad desconectada de la naturaleza.

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